
(Fuente: El Periódico)
El gobernador de Tarija, Óscar Montes Barzón, advirtió que la próxima administración departamental deberá enfrentar con urgencia tres problemas estructurales que, según afirmó, ponen en riesgo la autonomía regional.
La autoridad señaló que la primera medida prioritaria es la reprogramación de la deuda de la Gobernación, que supera los 500 millones de bolivianos con el Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR).Montes explicó que durante su gestión no se logró avanzar en un acuerdo con el anterior gobierno del MAS para flexibilizar estos pagos, lo que limita la disponibilidad de recursos para inversión pública.En ese contexto, sostuvo que una eventual reprogramación permitiría liberar fondos para atender necesidades urgentes en el departamento.
La segunda medida planteada por la autoridad se centra en la política energética, específicamente en la comercialización del gas natural producido en Tarija.Montes enfatizó que el gas tarijeño debería destinarse prioritariamente a la exportación, ya que esta modalidad genera regalías económicas para el departamento, a diferencia del consumo interno.
En ese sentido, cuestionó que actualmente gran parte del recurso se utilice en el mercado nacional sin generar ingresos para Tarija, lo que —según dijo— equivale a “regalar el gas”.La tercera acción urgente apunta al ámbito legislativo departamental, donde identificó la existencia de más de 90 leyes aprobadas desde 2010 que no pueden ejecutarse por falta de recursos económicos.
El gobernador instó a la Asamblea Legislativa Departamental a revisar y ajustar este marco normativo para adecuarlo a la realidad financiera actual.Finalmente, Montes informó que sostuvo reuniones con los candidatos a la gobernación, entre ellos Adrián Oliva y María René Soruco, a quienes transmitió estas prioridades, mientras su gestión avanza en la entrega de informes financieros y el cierre administrativo previo al cambio de autoridades.
